Estás en el Bloemenmarkt, el mercado de flores de Ámsterdam. Lo curioso no se ve a primera vista: los puestos que tienes delante no están sobre tierra firme, sino sobre barcazas amarradas al canal Singel. El mercado funciona aquí desde 1862, y la tradición recuerda la época en que los floristas llegaban en barco desde los viveros de las afueras para vender directamente desde el agua.

1La locura de los tulipanes

Los bulbos que verás a la venta tienen una historia sorprendente. En los años 1636 y 1637, los tulipanes raros llegaron a pagarse en los Países Bajos a precios disparatados, y algunos bulbos se cambiaban por sumas equivalentes a una casa. En febrero de 1637 el mercado se hundió. Los historiadores debaten hoy cuánto se exageró aquella «tulipomanía», pero la palabra ha quedado como símbolo de las burbujas especulativas.

La flor que hoy compras por unos euros fue, durante unos meses, un objeto de especulación.

2La torre de la Moneda

Al final del mercado está la Munttoren, la torre de la Moneda. Es lo que queda de la Regulierspoort, una puerta de la muralla medieval que se quemó en 1618. Hendrick de Keyser le añadió el chapitel que ves hoy. Su nombre viene de un episodio de 1672, el «año del desastre», cuando la guerra con Francia impidió llevar la plata a las cecas habituales y durante un tiempo se acuñaron aquí monedas.

3Qué debes observar

  • Los puestos sobre el agua: asómate por detrás, desde el puente, para ver las barcazas.
  • Los bulbos de tulipán, con sus etiquetas de variedades.
  • El chapitel de la Munttoren, con su carillón.

Documentado

El mercado de flores se instala en el Singel desde 1862; la Munttoren es el resto de la Regulierspoort y sirvió de ceca en 1672–1673.

Fuentes y créditos

I amsterdam, ficha del Bloemenmarkt; Anne Goldgar, «Tulipmania: Money, Honor, and Knowledge in the Dutch Golden Age» (2007); Rijksmonumentenregister (ficha de la Munttoren).

Fotografías:

  • Puestos del mercado de flores a lo largo del canal Singel: Txllxt TxllxT, CC BY-SA 4.0.

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