Fíjate en esta casona de la calle 10. En 1828 era el palacio presidencial, y aquí vivió Simón Bolívar la noche más peligrosa de su vida.

1Una casa con muchas vidas

La mandó construir hacia 1580 el arcediano Francisco Porras Mejía. En 1605 pasó al arzobispo Bartolomé Lobo Guerrero, que la confió a los jesuitas; fue seminario hasta su expulsión en 1767. Desde 1777 albergó la Real Biblioteca de Santafé. Después del terremoto de 1827, el Gobierno la adquirió para instalar aquí el despacho del presidente.

2La noche septembrina

En 1828, Bolívar gobernaba con poderes dictatoriales y tenía muchos enemigos. La noche del 25 de septiembre, un grupo de conjurados asaltó el palacio, redujo a la guardia y subió en busca del Libertador. Manuela Sáenz, su compañera, lo despertó y lo convenció de escapar por una ventana. Ella se quedó para entretener a los asaltantes.

Bolívar pasó parte de la noche escondido bajo un puente del cercano río San Agustín. Al día siguiente se desmontó la conjura. Varios implicados fueron ejecutados, y el vicepresidente Francisco de Paula Santander, acusado de estar al corriente, fue condenado a muerte; la pena se le conmutó por el destierro.

Según la tradición, desde entonces Bolívar llamó a Manuela «la Libertadora del Libertador».

El palacio fue sede presidencial en distintas etapas de los siglos XIX y XX. Desde 1979 lo ocupa el Ministerio de Relaciones Exteriores.

3Qué debes observar

  • La placa en latín, junto a la ventana que la tradición señala como la de la huida.
  • La fachada de piedra, con su larga hilera de ventanas y la portada central.
  • El Teatro Colón, justo enfrente, levantado en el solar de antiguos coliseos.
Ventana del Palacio de San Carlos con la placa en latín de la noche septembrina
La placa en latín recuerda la huida de Bolívar la noche del 25 de septiembre de 1828.

Documentado

El 25 de septiembre de 1828 los conjurados asaltaron el Palacio de San Carlos para matar a Bolívar, que escapó por una ventana con la ayuda de Manuela Sáenz.

Tradición oral

La ventana exacta que señala la placa y el apodo de «Libertadora del Libertador» se transmiten por tradición; los testimonios de la época difieren en los detalles de la huida.

Fuentes y créditos

Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, Palacio de San Carlos; Daniel Florencio O'Leary, «Memorias del general O'Leary»; Pamela S. Murray, «For Glory and Bolívar: The Remarkable Life of Manuela Sáenz» (2008).

Fotografías:

  • Fachada de piedra del Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería: Dante O.P, CC0.
  • Ventana del Palacio de San Carlos con la placa en latín de la noche septembrina: Racso (Oscar Fernando Gómez), CC BY-SA 3.0.

¿Has visto un error? Escríbenos y lo revisamos.