Ante ti está el corazón de Getsemaní. La iglesia amarilla de la Santísima Trinidad se levantó en el siglo XVII como parroquia del arrabal, y su plaza ha sido desde entonces el punto de reunión del barrio.

1La iglesia del arrabal

Es un templo sencillo, de una sola nave, con una portada de piedra y un campanario de arcos. No tiene la riqueza de las iglesias del centro, y eso cuenta mucho de quiénes vivían aquí: artesanos, marineros y familias trabajadoras.

En el centro de la plaza, un grupo escultórico de Nora Luz Quintana recuerda el grito de independencia: Pedro Romero, el herrero de origen cubano que encabezó a los lanceros de Getsemaní, con el puño en alto; el padre Umaña, y el tamborilero que llamó a la gente a la lucha.

2La plaza al caer la tarde

Si llegas a última hora, verás la plaza en su mejor momento. Los niños juegan al fútbol frente a la iglesia, los vecinos sacan sus sillas, aparecen los puestos de arepas de huevo y carimañolas, y a veces hay músicos o bailarines. Es un buen sitio para probar los fritos cartageneros recién hechos.

La plaza de la Trinidad es el salón del barrio: aquí se viene a ver y a dejarse ver.

Un consejo práctico: en las plazas te ofrecerán de todo, desde collares hasta excursiones. Un «no, gracias» sonriente basta. Lleva el móvil guardado cuando no lo uses.

3Qué debes observar

  • El campanario de arcos de la iglesia.
  • El grupo escultórico de Pedro Romero, en el centro de la plaza.
  • Los puestos de fritos, sobre todo al atardecer.

Documentado

La iglesia de la Santísima Trinidad es del siglo XVII y fue la parroquia de Getsemaní; Pedro Romero lideró a los lanceros del barrio en 1811.

Fuentes y créditos

Arquidiócesis de Cartagena; Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC); El Universal (Cartagena), «5 fritos cartageneros» (2025).

Fotografías:

  • Iglesia amarilla de la Santísima Trinidad en la plaza de Getsemaní: Bernard Gagnon, CC BY-SA 4.0.

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