Ante ti está la calle más famosa del centro. Durante buena parte del siglo XX, ir a Junín era el plan de la tarde: ver vitrinas, encontrarse con amigos y dejarse ver.

1Un nombre de batalla

El barrio de Villanueva nació en el siglo XIX en terrenos del ingeniero inglés Tyrrell Moore, que quiso que la plaza se dedicara a Simón Bolívar y que las calles cercanas llevaran nombres de su gesta. Junín recuerda la batalla de 1824 en el Perú. Por eso a su alrededor encontrarás también Ecuador, Venezuela, Caracas, Perú o Bolivia.

2Juniniar

En los años sesenta, setenta y ochenta, «juniniar» era bajar al centro a pasear por esta calle. Había cines, almacenes y cafeterías donde se reunían estudiantes, periodistas y artistas. Dos de esos lugares siguen abiertos: la pastelería Astor, que el suizo Enrique Baer y Anny Gippert abrieron en 1930, y Versalles, que el argentino Leonardo Nieto abrió en 1961 y que acercó a Medellín las empanadas argentinas y el aire de los cafés de Buenos Aires.

Juniniar era, sobre todo, mirar y dejarse mirar.

La calle es hoy un paseo peatonal muy comercial. Hay mucha gente: lleva la mochila por delante y aprovecha para tomarte un tinto.

3Qué debes observar

  • Los rótulos de Astor y Versalles, dos supervivientes de la Junín clásica.
  • Las placas de las calles, con sus nombres de la campaña de Bolívar.
  • La perspectiva hacia el norte, que termina en el Parque Bolívar.

Documentado

Junín forma parte del trazado de Villanueva, cuyas calles recuerdan la campaña de Bolívar; la pastelería Astor abrió en 1930 y Versalles en 1961.

Fuentes y créditos

El Colombiano, «¿Qué le pasó a Junín, en el centro de Medellín?»; El Colombiano, «Vuelva a juniniar: el Salón Versalles reabre los domingos»; Alcaldía de Medellín, historia del barrio Villanueva.

Fotografías:

  • Paseo peatonal de Junín con gente caminando entre edificios: Scabredon, Dominio público.

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