Ante ti hay una columna aislada, sin nada que sostener, de mármol cipollino y con un capitel corintio. Parece una pieza olvidada en la plaza. Acércate y busca a media altura: verás dos agujeros redondos, separados apenas un palmo. De ellos nace su nombre.

1La leyenda

Según la tradición, el diablo intentó tentar a san Ambrosio aquí mismo. El obispo lo rechazó con un puntapié y el demonio, furioso, embistió con los cuernos. Falló, y los cuernos se le clavaron en la columna. Tras forcejear durante horas, logró soltarse y desapareció por los agujeros, que serían una puerta al infierno. Otra versión dice que quería atravesar al santo y, al quedar atrapado, huyó aterrorizado.

Dicen que, si acercas la nariz, los agujeros huelen a azufre; y si pegas la oreja, se oye el fragor del infierno.

2Lo que dicen las piedras

Los estudiosos creen que la columna perteneció al palacio imperial romano de Milán, de finales del siglo III. Las excavaciones de 1883 mostraron que no estaba en su lugar original: descansaba sobre una base que no era suya y señalaba una tumba en una antigua zona de enterramientos cristianos. El cronista Galvano Fiamma, a principios del siglo XIV, contaba que los emperadores coronados con la Corona de Hierro debían abrazarla como símbolo de justicia. El origen de los agujeros no está aclarado.

3Qué debes observar

  • Los dos agujeros, pulidos por siglos de dedos curiosos.
  • El mármol veteado, típico del cipollino romano.
  • La base, que no es la original de la columna.

Documentado

Es una columna romana de mármol cipollino, probablemente del palacio imperial del siglo III, recolocada aquí; las excavaciones de 1883 lo confirmaron.

Tradición oral

La lucha entre san Ambrosio y el diablo, el olor a azufre y la puerta al infierno pertenecen a la tradición popular.

Fuentes y créditos

Basilica di Sant'Ambrogio (web oficial); Galvano Fiamma, crónicas de Milán (siglo XIV); Carlo Torre, «Il ritratto di Milano» (1674).

Fotografías:

  • Columna romana aislada junto a los muros de ladrillo de Sant'Ambrogio: Lorenzo Fratti, CC BY 2.5.

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