Acércate a la barandilla. Desde aquí entiendes de un vistazo cómo es Oporto: una ciudad de granito que cae en cascada hacia el río, con Vila Nova de Gaia y sus bodegas de vino en la otra orilla.

1Una plaza abierta a golpe de piqueta

Puede parecer que esta explanada ha estado aquí siempre, pero se abrió hacia 1940. El régimen del Estado Novo quiso despejar la catedral y derribó las casas medievales que la rodeaban. Fue una intervención polémica: se ganó una gran vista, pero se perdió parte del tejido medieval que abrazaba el templo.

2Una columna que no es lo que parece

En el centro está el pelourinho, la picota donde antiguamente se exhibía a los condenados. Su aspecto engaña: no es medieval, sino que se colocó en 1945, cuando se urbanizó la plaza.

La catedral, por su parte, sí es auténticamente antigua: se empezó en el siglo XII y aún conserva su aspecto de fortaleza.

A un lado, el antiguo Palacio Episcopal, de larga fachada barroca, recuerda que durante siglos el obispo fue el gran señor de la ciudad.

3Qué debes observar

  • El puente Luis I, hacia el sureste, con su gran arco de hierro.
  • Las bodegas de vino de Oporto en Gaia, con sus nombres en los tejados.
  • Las almenas de la catedral, herencia de su origen defensivo.

Documentado

El terreiro se abrió con los derribos de 1940 y el pelourinho se colocó en 1945; la catedral se empezó en el siglo XII.

Fuentes y créditos

Visit Porto, fichas del Terreiro da Sé y del Pelourinho; Direção-Geral do Património Cultural, ficha de la Sé do Porto; UNESCO, Centro Histórico de Oporto.

Fotografías:

  • Fachada principal de la Sé do Porto con sus dos torres y el rosetón: Concierge.2C, CC BY-SA 3.0.

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