Estás sobre el puente más ornamentado de París, y quizá el más fotografiado. Detrás de tanto dorado hay un mensaje político: la alianza entre Francia y Rusia, firmada a principios de la década de 1890, que rompía el aislamiento diplomático francés frente a Alemania.

1Un zar coloca la primera piedra

El 7 de octubre de 1896, el zar Nicolás II, de visita oficial en París, colocó la primera piedra junto al presidente Félix Faure. El puente lleva el nombre de su padre, el zar Alejandro III, muerto dos años antes. Al otro lado, en San Petersburgo, se le dedicó a su vez un puente a la Trinidad con participación francesa. La obra se terminó para la Exposición Universal de 1900.

2Una proeza discreta

Lo más asombroso no es la decoración, sino lo que no ves: el puente salva el Sena con un único arco de acero de más de cien metros, muy rebajado. Se diseñó así para no tapar la perspectiva entre los Campos Elíseos y la cúpula de los Inválidos, donde está la tumba de Napoleón.

En el centro del arco, a ambos lados, dos grupos de ninfas en cobre representan el Sena y el Neva, los ríos de París y de San Petersburgo.

3Qué debes observar

  • Los cuatro pilares, de unos diecisiete metros, con sus caballos alados dorados.
  • Las farolas de bronce, cada una con querubines.
  • La perspectiva hacia la cúpula dorada de los Inválidos.

Documentado

Nicolás II colocó la primera piedra el 7 de octubre de 1896 y el puente se inauguró para la Exposición Universal de 1900.

Fuentes y créditos

Ministerio de Cultura francés, base Mérimée (pont Alexandre-III, monumento histórico); Ayuntamiento de París (paris.fr), «Les ponts de Paris»; Marc Gaillard, «Quais et ponts de Paris» (Martelle, 1993).

Fotografías:

  • Puente de Alejandro III con sus pilares dorados sobre el Sena: Moonik, CC BY-SA 3.0.

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