Detrás de este muro se esconde uno de los lugares más impresionantes de Europa. Durante más de tres siglos y medio, la comunidad judía de Praga enterró aquí a sus muertos sin poder ampliar el terreno: el gueto estaba encerrado y no había más espacio.

1Una ciudad de lápidas

La lápida más antigua es la del poeta y erudito Avigdor Kara, muerto el 25 de abril de 1439. El último entierro se celebró el 17 de mayo de 1787, cuando José II prohibió los cementerios dentro de la ciudad. Como no se podía cavar en otro sitio, se iba añadiendo tierra encima y se volvía a enterrar; según algunos investigadores, hay zonas con hasta diez capas. Las lápidas antiguas se subían a la nueva superficie, y por eso hoy se apiñan, torcidas, unas contra otras. El Museo Judío calcula que se conservan unas doce mil.

2El rabino del Golem

Aquí reposa Judá Loew ben Bezalel, el Maharal, gran rabino, filósofo y maestro, muerto en 1609. Su tumba renacentista es la más visitada. Los visitantes dejan piedrecitas, una costumbre judía de recuerdo, y muchos introducen papelitos con deseos en las grietas.

El Maharal fue real y su obra se conserva; el Golem que se le atribuye pertenece a la tradición.

Las historias que lo convierten en creador de un gigante de barro aparecen por escrito siglos después de su muerte, en el siglo XIX. Otros vecinos ilustres descansan cerca: el mecenas Mordejái Maisel, muerto en 1601, y el astrónomo David Gans, que trabajó con Tycho Brahe.

3Qué debes observar

  • Las lápidas superpuestas que se ven por encima del muro, inclinadas en todas direcciones.
  • Los símbolos tallados: manos que bendicen para los descendientes de sacerdotes, jarras para los levitas.
  • La sinagoga Pinkas, por donde se entra, con los nombres de las víctimas checas de la Shoá en sus muros.
Lápidas con inscripciones hebreas entre la hiedra del Antiguo Cementerio Judío
Inscripciones hebreas y relieves en lápidas de varios siglos.

Documentado

El cementerio se usó desde 1439 hasta 1787, la lápida más antigua es la de Avigdor Kara y en él está enterrado el rabino Judá Loew, muerto en 1609.

Tradición oral

La creación del Golem por el rabino Loew es una leyenda que solo aparece por escrito en el siglo XIX; no hay ningún documento de su época que la respalde.

Fuentes y créditos

Museo Judío de Praga (jewishmuseum.cz), ficha del Antiguo Cementerio Judío; Wikipedia en checo, «Starý židovský hřbitov»; Hillel J. Kieval, «Pursuing the Golem of Prague» (Modern Judaism, 1997).

Fotografías:

  • Lápidas apiñadas del Antiguo Cementerio Judío ante la antigua Sala Ceremonial: Uoaei1, CC BY-SA 4.0.
  • Lápidas con inscripciones hebreas entre la hiedra del Antiguo Cementerio Judío: Jorge Royan, CC BY-SA 3.0.

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