Mira hacia arriba: en esa hornacina te observa un rey coronado. Es Pedro I de Castilla, al que unos llamaron el Cruel y otros el Justiciero, y que vivió largas temporadas en el Alcázar de Sevilla. Las dos calles que se cruzan aquí, Cabeza del Rey Don Pedro y Candilejo, deben su nombre a la leyenda que vas a escuchar.
1Un duelo a la luz de un candil
Cuenta la tradición que una noche el rey, que gustaba de recorrer la ciudad embozado, se enfrentó con un caballero en esta callejuela y lo mató. Nadie vio nada, salvo una anciana que se asomó con un candil. No llegó a verle bien la cara, pero reconoció al agresor por un detalle: al caminar le crujían las rodillas, algo que en Sevilla todos sabían del rey.
Al día siguiente, Pedro I prometió que la cabeza del culpable se expondría en el lugar del crimen. Cuando supo quién era el testigo y comprendió que lo habían descubierto, cumplió su palabra a su manera: mandó colocar en la esquina una cabeza… la suya, tallada en piedra.
«Candilejo» recordaría el candil de la anciana; «Cabeza del Rey Don Pedro», la promesa cumplida.
Las versiones varían: en algunas el muerto es un noble concreto y el testigo, el hijo de la mujer. Lo que sí está documentado es que el busto ya existía en el siglo XIX, cuando el historiador Félix González de León explicó en 1839 que la calle tomaba su nombre de la cabeza colocada en la esquina.
2Qué debes observar
- El busto del rey en su hornacina, sobre la esquina.
- El rótulo de la calle Candilejo, tan estrecha que se toca con los brazos.
- La corona del busto, que deja claro que no se trata de un vecino cualquiera.
Documentado
El nombre de la calle procede del busto del rey colocado en la esquina, como ya recogió Félix González de León en 1839.
Tradición oral
El duelo nocturno, la anciana del candil y el crujido de las rodillas del rey son una leyenda transmitida en varias versiones, sin base documental.
Fuentes y créditos
Félix González de León, «Noticia histórica del origen de los nombres de las calles de esta M. N. M. L. y M. H. ciudad de Sevilla» (1839); Ángel de Saavedra, duque de Rivas, «Una antigualla de Sevilla» (1841); Universidad Pablo de Olavide, revista Patio Colorado, «El rey Pedro I de Castilla y la ciudad de Sevilla».
Fotografías:
- Hornacina con la figura del rey Pedro I en la calle Cabeza del Rey Don Pedro: CarlosVdeHabsburgo, CC BY-SA 3.0.
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