Estás en la calle más concurrida de Chinatown. Hoy vende imanes y abanicos, pero hace siglo y medio era uno de los lugares más duros del puerto.
1Un mercado de hombres
Entre las décadas de 1850 y 1880, esta calle fue un punto del comercio de coolíes, los trabajadores que llegaban del sur de China. Muchos venían endeudados con el precio del pasaje. Agentes y sociedades secretas los alojaban, los repartían entre los patronos y cobraban la deuda descontándola de su sueldo durante meses. En chino, a este negocio se le llamaba con desprecio «la venta de lechones».
En la calle había también un fumadero de opio. Para muchos coolíes, agotados tras jornadas de carga en el puerto o en las plantaciones, la pipa era el único alivio, y una trampa. Y el gobierno colonial obtenía buena parte de sus ingresos vendiendo licencias de opio.
2Diez hombres en un cuarto
A principios del siglo XX, muchas de estas casas-tienda se convirtieron en pensiones para trabajadores. Sus habitaciones se dividían en cubículos minúsculos en los que se hacinaban familias enteras o grupos de hombres que compartían camas por turnos. Estas pensiones desaparecieron en los años treinta.
El nombre de la calle no viene de ninguna pagoda china, sino de la torre del templo hindú que ves al fondo.
3Qué debes observar
- El Chinatown Heritage Centre, en los números 48-50, que reconstruye aquellos cubículos.
- Las galerías cubiertas de las casas-tienda, exigidas por el plano de Raffles de 1822.
- La torre del templo que asoma al final de la calle.
Documentado
Pagoda Street fue punto del comercio de coolíes entre las décadas de 1850 y 1880, tuvo un fumadero de opio y, a comienzos del siglo XX, pensiones para trabajadores.
Fuentes y créditos
Chinatown Heritage Centre (exposición permanente); National Library Board, Singapore Infopedia, «Pagoda Street» y «Coolie trade»; James Francis Warren, «Rickshaw Coolie: A People's History of Singapore, 1880-1940» (NUS Press).
Fotografías:
- Pagoda Street con sus puestos y el muro del templo de Sri Mariamman con vacas de escayola: R Shanmuga Sundaram, CC BY-SA 3.0.
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