Ante ti está la imagen del Singapur del siglo XXI. Pero lo más sorprendente no es el hotel, sino el suelo que pisas: todo esto era mar.
1Una bahía ganada al agua
Desde los años setenta, Singapur rellenó el frente marítimo con millones de toneladas de arena y tierra, y creó así la nueva zona de Marina. En 2008 se cerró la bahía con una presa, la Marina Barrage, y el agua que tienes delante dejó de ser mar: es un embalse de agua dulce, clave para el abastecimiento de un país con muy pocos recursos hídricos.
2Un barco en el cielo
El complejo Marina Bay Sands lo diseñó el arquitecto Moshe Safdie y abrió en 2010. Sus tres torres de 55 plantas sostienen el SkyPark, una plataforma de unos 340 metros con jardines y una piscina en lo alto, que sobresale 66,5 metros en voladizo de la torre norte. Costó unos 8.000 millones de dólares de Singapur, y en su momento fue uno de los edificios más caros del mundo.
A sus pies, el Museo ArtScience, también de Safdie, imita una flor de loto. Detrás, los «superárboles» de Gardens by the Bay, de 2012, son jardines verticales de hasta 50 metros.
Cada noche, la bahía se convierte en escenario de un espectáculo de luz y agua. Es el final perfecto para la ruta.
3Qué debes observar
- El voladizo del SkyPark, que sobresale de la torre norte.
- El puente Helix, con su estructura de doble hélice inspirada en el ADN.
- El Museo ArtScience con forma de loto.

Documentado
Marina Bay Sands, de Moshe Safdie, abrió en 2010 sobre terrenos ganados al mar; la Marina Barrage convirtió la bahía en un embalse de agua dulce en 2008.
Fuentes y créditos
Marina Bay Sands (web oficial, arquitectura); Urban Redevelopment Authority, «Marina Bay»; PUB, Singapore's National Water Agency, «Marina Barrage».
Fotografías:
- Marina Bay Sands y el Museo ArtScience junto a la bahía: Marcin Konsek, CC BY-SA 4.0.
- Puente Helix, Marina Bay Sands y Museo ArtScience iluminados al anochecer: Diego Delso, CC BY-SA 4.0.
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