Este jardín tranquilo, rodeado de soportales, fue durante décadas el lugar más agitado de París. Su historia empieza con un cardenal: en la década de 1630, Richelieu, el poderoso ministro de Luis XIII, se hizo construir aquí un palacio por el arquitecto Jacques Lemercier, a un paso del Louvre. Lo legó al rey, y desde entonces se llamó Palais-Royal. Luis XIV pasó en él parte de su infancia.
1Un negocio con soportales
El palacio pasó después a la familia de Orleans. En la década de 1780, Luis Felipe de Orleans, endeudado, cercó el jardín con galerías de arcos y alquiló los bajos a tiendas, cafés y salas de juego. Como era propiedad de un príncipe, la policía no entraba con facilidad, y el lugar se llenó de paseantes, panfletistas y conspiradores.
2La chispa de 1789
El 12 de julio de 1789, tras conocerse la destitución del ministro Necker, el joven periodista Camille Desmoulins se subió a una mesa ante el Café de Foy y llamó a los parisinos a las armas. Dos días después caía la Bastilla.
En el jardín hay un pequeño cañón de mediodía, instalado en 1786, que se disparaba solo cuando el sol del mediodía, concentrado por una lupa, prendía la mecha.
3Qué debes observar
- Las columnas de Daniel Buren (1986), en el patio de honor, que causaron una gran polémica.
- Las galerías de arcos, con escaparates antiguos todavía en uso.
- El jardín, con sus tilos recortados y la fuente central.
Documentado
Richelieu mandó construir el palacio, que legó a la Corona; las galerías comerciales son de la década de 1780 y el discurso de Camille Desmoulins tuvo lugar el 12 de julio de 1789.
Fuentes y créditos
Centre des monuments nationaux, web oficial del Domaine national du Palais-Royal; Ministerio de Cultura francés, base Mérimée; Jacques Hillairet, «Dictionnaire historique des rues de Paris».
Fotografías:
- Columnas de rayas de Daniel Buren en el patio del Palais-Royal: Babyaimeesmom, CC BY-SA 4.0.
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