Ya conoces la catedral por fuera; ahora fíjate en sus habitantes menos piadosos. Allá arriba, entre las torres, asoman figuras de demonios, aves rapaces y bestias imposibles. Muchos las llaman gárgolas, pero no lo son: las gárgolas son canalones que escupen el agua de la lluvia. Estas son quimeras, puramente decorativas.
1Monstruos del siglo XIX
Las quimeras no son medievales. Las diseñó Eugène Viollet-le-Duc durante la restauración de mediados del siglo XIX, inspirándose en el imaginario gótico. La más famosa, el Estrige, un demonio alado que apoya la cabeza en las manos y contempla París, se hizo célebre gracias a un grabado de Charles Meryon.
2El cerrajero y el diablo
Mira ahora los herrajes de las puertas laterales. Una leyenda cuenta que un cerrajero llamado Biscornet, desesperado ante un encargo imposible, vendió su alma al diablo para terminarlos, y que este no pudo forjar los de la puerta central, por la que pasaba el Santísimo.
Los herrajes que ves fueron en gran parte rehechos en el siglo XIX siguiendo modelos medievales. La historia del pacto es pura tradición.
En 1926, un misterioso autor con el seudónimo de Fulcanelli publicó «El misterio de las catedrales», donde interpretaba los relieves de la portada central como un tratado de alquimia en piedra. Y Victor Hugo aseguró en el prólogo de su novela que había encontrado grabada en una torre la palabra griega «ANANKE», fatalidad.
3Qué debes observar
- Las quimeras de la galería alta, entre las dos torres.
- Los herrajes de la puerta de Santa Ana, a la derecha.
- Los medallones de la base de la portada central, que Fulcanelli leyó en clave alquímica.

Documentado
Las quimeras se crearon durante la restauración de Viollet-le-Duc en el siglo XIX, y gran parte de los herrajes actuales también son de esa época.
Tradición oral
El pacto del cerrajero Biscornet con el diablo y la lectura alquímica de la fachada pertenecen a la leyenda y a la interpretación esotérica, no a la historia documentada.
Fuentes y créditos
Web oficial de la catedral de Notre-Dame de Paris; Eugène Viollet-le-Duc, «Dictionnaire raisonné de l'architecture française» (entrada «Penture»); Fulcanelli, «Le Mystère des cathédrales» (1926).
Fotografías:
- El Estrige, quimera de Notre-Dame que contempla París: Julian Fong, CC BY-SA 2.0.
- Fachada occidental de Notre-Dame iluminada: Chabe01, CC BY-SA 4.0.
- Herrajes de hierro y estatua de Cristo en la portada central de Notre-Dame: Chabe01, CC BY-SA 4.0.
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