Antes de entrar en la Catedral, mírala con atención: no está derecha. Construida sobre el fondo de un lago desecado y sobre los restos de templos mexicas, lleva siglos hundiéndose de forma desigual. A finales del siglo XX, la diferencia de nivel entre sus puntos más alto y más bajo rondaba los dos metros y medio.

1Un edificio sobre un lago

La arcilla del antiguo lago se comprime a medida que se extrae agua del subsuelo, y el peso enorme del templo hizo el resto. En 1993 se emprendió una obra de ingeniería excepcional, la subexcavación: se perforaron pozos bajo el edificio para retirar arcilla de las zonas que menos se hundían, de modo que el conjunto bajara de forma más pareja. No se buscaba enderezarlo del todo, sino recuperar parte de la deformación y frenar las grietas. Dentro, una plomada que cuelga en la nave permite ver la inclinación a simple vista.

2El Cristo que absorbió el veneno

En el interior se venera un crucifijo oscuro conocido como el Señor del Veneno. Según la tradición, un hombre piadoso besaba cada día los pies de la imagen, y un enemigo untó en ellos veneno para matarlo. Cuando el devoto se acercó, el Cristo habría absorbido el veneno, ennegreciéndose, y el hombre se salvó. La imagen se veneraba antes en la iglesia de Porta Coeli, a pocas calles, y llegó a la Catedral en el siglo XX.

La ingeniería está documentada al centímetro; el milagro del veneno pertenece a la devoción popular.

3Qué debes observar

  • La línea de la fachada: compárala con la de los edificios vecinos y notarás la inclinación.
  • Las grietas reparadas en los muros y escalones del atrio.
  • La plomada bajo las bóvedas, si entras.

Documentado

Los trabajos de subexcavación comenzaron en 1993 y corrigieron parte del hundimiento diferencial, que llegaba a unos 2,4 metros.

Tradición oral

El milagro del Señor del Veneno, el Cristo que se ennegreció al absorber un veneno, es una tradición devota sin base documental.

Fuentes y créditos

Instituto de Ingeniería de la UNAM, estudios sobre la corrección geométrica de la Catedral y el Sagrario; Efraín Ovando-Shelley y Enrique Santoyo, «Underexcavation for Leveling Buildings in Mexico City: Case of the Metropolitan Cathedral and the Sagrario Church» (Journal of Architectural Engineering, 2001); Gobierno de la Ciudad de México, ficha del templo de Porta Coeli.

Fotografías:

  • Fachada principal de la Catedral Metropolitana con sus dos torres: Luicheto, CC BY-SA 3.0.

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