Estás ante el templo de Jesús Nazareno y el hospital del mismo nombre, uno de los más antiguos del continente que siguen abiertos. Detrás de esta fachada sobria se escondió un secreto que tuvo en vilo a los historiadores durante más de un siglo: aquí descansan los huesos de Hernán Cortés.
1El hospital del conquistador
Cortés fundó el hospital en la década de 1520, y la institución lleva casi cinco siglos atendiendo enfermos. Según una tradición muy repetida, en este lugar se encontraron por primera vez Cortés y Moctezuma II, el 8 de noviembre de 1519; una placa lo recuerda, aunque el punto exacto del encuentro no puede probarse.
2Los huesos viajeros
Cortés murió en 1547 cerca de Sevilla, y sus restos se trasladaron varias veces antes de llegar a México. En 1794 se colocaron en esta iglesia, en un mausoleo con busto diseñado por Manuel Tolsá. Tras la independencia, el rechazo al conquistador hizo temer que la tumba fuera profanada, y en 1823 el político Lucas Alamán ocultó los huesos en secreto, mientras se dejaba correr el rumor de que habían salido del país. Años después los cambió de escondite dentro del mismo templo y dejó constancia en un acta que acabó, sin hacerse pública, en manos de la diplomacia española.
En noviembre de 1946, gracias a una copia de esa acta, un grupo de historiadores abrió un nicho en el muro del templo y encontró la urna.
Hoy los restos siguen aquí, junto al altar mayor, señalados por una sencilla placa. En la bóveda del coro, José Clemente Orozco pintó entre 1942 y 1944 un inquietante «Apocalipsis».
3Qué debes observar
- La portada del templo, sobria, de cantera gris.
- La placa conmemorativa del encuentro entre Cortés y Moctezuma, en los muros del conjunto.
- El hospital en uso: entra y sale gente, como hace cinco siglos.
Documentado
Los restos de Cortés llegaron a este templo en 1794, fueron ocultados por Lucas Alamán a partir de 1823 y se localizaron de nuevo en noviembre de 1946.
Tradición oral
Que el primer encuentro entre Cortés y Moctezuma tuviera lugar exactamente en este solar es una tradición que no puede demostrarse.
Fuentes y créditos
Instituto Nacional de Antropología e Historia, informe sobre la identificación de los restos de Hernán Cortés (1946-1947); Lucas Alamán, «Disertaciones sobre la historia de la República Mexicana» (1844-1849); Revista de la Universidad de México, «La polémica de los verdaderos huesos de Cortés y Cuauhtémoc» (1994).
Fotografías:
- Portada de cantera del templo de Jesús Nazareno, junto al Hospital de Jesús: Diego Delso, CC BY-SA 3.0.
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