Delante de ti se alza el edificio con el que la burguesía de Oporto quiso decir quién mandaba en el siglo XIX: ya no el obispo ni el rey, sino el comercio.

1De convento a palacio

Aquí estuvo el claustro del convento de São Francisco. Durante el Cerco de Oporto (1832-1833), la guerra civil entre liberales y absolutistas, un incendio destruyó las dependencias conventuales. Poco después se suprimieron las órdenes religiosas y las ruinas pasaron a la Associação Comercial do Porto, que necesitaba una sede: los comerciantes llevaban años cerrando tratos al aire libre, en la Rua dos Ingleses.

Las obras empezaron en octubre de 1842 y se prolongaron durante décadas, con varios arquitectos, entre ellos Joaquim da Costa Lima y, ya al final, José Marques da Silva.

2Un palacio para impresionar

El interior es famoso por el Salón Árabe, cubierto de estucos dorados de inspiración andalusí, donde la ciudad sigue homenajeando a jefes de Estado. En el patio central, el Pátio das Nações, los escudos de los países con los que comerciaba Portugal recuerdan de dónde venía la riqueza.

El edificio es todavía hoy la sede de la Associação Comercial do Porto: el palacio sigue al servicio de quienes lo construyeron.

3Qué debes observar

  • La estatua de Enrique el Navegante en el jardín de enfrente, inaugurada en 1900.
  • El contraste entre la fachada neoclásica del palacio y la gótica de São Francisco, a su lado.
  • La escalinata y el frontón, de un clasicismo pensado para dar solemnidad al comercio.

Documentado

La construcción empezó en octubre de 1842 en el solar del convento de São Francisco, dañado por el fuego durante el Cerco de Oporto; es sede de la Associação Comercial do Porto y monumento nacional desde 1982.

Fuentes y créditos

Associação Comercial do Porto (historia del Palácio da Bolsa); Direção-Geral do Património Cultural, ficha del monumento; Visit Porto.

Fotografías:

  • Fachada del Palácio da Bolsa con pórtico de columnas y torre del reloj: Manuel de Sousa, Dominio público.

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