En la plaza de la Minerva, frente a una iglesia de fachada sencilla, un elefante de mármol sostiene un obelisco egipcio. Lo diseñó Gian Lorenzo Bernini y lo esculpió su colaborador Ercole Ferrata; se inauguró en 1667 por encargo del papa Alejandro VII. El obelisco, de granito rojo, se talló en Egipto en el siglo VI a. C. y apareció en 1665 en el huerto del convento dominico vecino, donde en época romana había un santuario de Isis.
1Un mensaje para leer despacio
La inscripción del pedestal explica la idea: igual que el elefante, el más fuerte de los animales, sostiene la sabiduría egipcia grabada en el obelisco, hace falta una mente robusta para sostener una sabiduría sólida. Los romanos lo vieron más regordete que sabio y lo apodaron «porcino», cochinito, que con el tiempo se convirtió en «pulcino», pollito.
Según la tradición, los dominicos exigieron un bloque de piedra bajo la panza porque dudaban de que el elefante aguantara el peso, y Bernini se vengó girando el trasero del animal hacia su convento.
Los detalles físicos son reales: el bloque está ahí, oculto bajo la manta, y la grupa mira hacia el antiguo convento, con la cola desviada a un lado. Lo que no está probado es la intención; la versión burlona circuló en unos versos satíricos atribuidos a Lodovico Sergardi.
2Galileo, en la casa de al lado
En ese mismo convento de Santa Maria sopra Minerva, el 22 de junio de 1633, Galileo Galilei leyó de rodillas su abjuración ante el tribunal de la Inquisición. La famosa frase «Eppur si muove» no aparece en ningún documento de aquel día.
3Qué debes observar
- La manta con borlas que disimula el bloque de apoyo.
- La grupa y la cola, orientadas hacia el antiguo convento.
- Las placas de las crecidas del Tíber en la fachada de la iglesia, con el nivel que alcanzó el agua.
Documentado
El monumento, diseñado por Bernini y ejecutado por Ercole Ferrata, se inauguró en 1667; Galileo abjuró en el convento de Santa Maria sopra Minerva el 22 de junio de 1633.
Tradición oral
La venganza de Bernini contra los dominicos, con el trasero del elefante como mensaje, es una tradición popular difundida por versos satíricos.
Fuentes y créditos
Basilica di Santa Maria sopra Minerva (web de la basílica); Cesare D'Onofrio, «Gli obelischi di Roma» (Romana Società Editrice); Archivo Apostólico Vaticano, documentos del proceso de Galileo (1633).
Fotografías:
- El elefante de mármol de Bernini con el obelisco en la plaza de la Minerva: Dudva, CC0.
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