Spaghetti alla carbonara
Yema de huevo, guanciale crujiente, pecorino romano y mucha pimienta negra: nada de nata. La cremosidad sale de mezclar la pasta caliente con el huevo fuera del fuego, y cada trattoria defiende su punto.
Dónde probarlo

En Roma caminas sobre capas: un estadio convertido en plaza, una tumba imperial convertida en fortaleza, un templo pagano que sigue siendo iglesia. Emperadores, papas y artistas dejaron su huella en cada calle, y el pueblo le añadió sus propias leyendas. Tres rutas gratuitas para descubrirla a pie, a tu ritmo.
Elige tu free tour
Todas las rutas son gratuitas y se pueden combinar. Si es tu primera vez, empieza por la esencial.

Del Coliseo al Capitolio, un paseo por el corazón político y monumental del Imperio.

Un mascarón que castiga a los mentirosos, el lugar donde murió César, un elefante burlón y una hoguera que Roma no olvida.

Las fuentes, plazas y monumentos que no te puedes perder, unidos en un solo paseo hasta el Vaticano.
El mapa
Las rutas se cruzan en el centro histórico. Toca un punto para ver qué historia te espera allí.
Los puntos rellenos ya tienen su artículo publicado; los demás están en preparación.
Cargando el mapa…
Plan de un día
Une las tres rutas y verás lo mejor de la ciudad a pie y sin pagar nada: lo esencial por la mañana, la historia por la tarde y las leyendas cuando cae el sol.
Por la mañana
Por la tarde
Al atardecer
Para comer. Prueba Spaghetti alla carbonara en Armando al Pantheon.
Qué comer
Los platos que no te puedes ir sin probar y los sitios clásicos donde llevan años sirviéndolos.
Yema de huevo, guanciale crujiente, pecorino romano y mucha pimienta negra: nada de nata. La cremosidad sale de mezclar la pasta caliente con el huevo fuera del fuego, y cada trattoria defiende su punto.
Dónde probarlo
Solo tres ingredientes, pasta, pecorino y pimienta, y una técnica difícil de dominar: el queso se funde con el agua de cocción hasta formar una crema. En Felice a Testaccio la terminan en la mesa, delante de ti.
Dónde probarlo
La alcachofa romana frita entera dos veces hasta que se abre como una flor dorada y crujiente. Es el plato emblema de la cocina judeorromana del antiguo gueto, y su temporada fuerte va de invierno a primavera.
Dónde probarlo
La croqueta de arroz romana: arroz con salsa de tomate, empanado y frito, con un corazón de mozzarella que se estira al morder como un hilo de teléfono, de ahí su apodo «al telefono». Se come de pie, en la calle.
Dónde probarlo
Rabo de buey guisado durante horas con tomate, apio y un toque de cacao o piñones y pasas, según la casa. Es la cocina del «quinto quarto» del barrio del antiguo matadero de Testaccio, y Checchino lleva sirviéndolo desde el siglo XIX.
Dónde probarlo