Empiezas la ruta en el lugar donde empezó la ciudad. Este peñón de unos setenta metros sobre las calles fue el primer mirador de los conquistadores: desde aquí Pedro de Valdivia observó el valle del Mapocho antes de fundar Santiago en 1541.

1Del peñasco al jardín

Los españoles lo bautizaron Santa Lucía. Durante siglos fue un roquedal árido; en la época de la Reconquista, hacia 1816, se construyeron en él dos baterías defensivas que nunca llegaron a usarse en combate. Una de ellas es el actual Castillo Hidalgo.

El gran cambio llegó entre 1872 y 1874, cuando el intendente Benjamín Vicuña Mackenna convirtió el cerro en un paseo público al estilo europeo, con caminos, estanques, terrazas y miles de árboles. En 1903 se añadió la entrada monumental que tienes delante, la Terraza Neptuno.

2Señales de la historia

Si subes, encontrarás en la ladera sur un monolito con un fragmento de la carta que Valdivia escribió a Carlos V en 1545, alabando la tierra recién conquistada. Más arriba están el Castillo Hidalgo y, en la cumbre, un mirador construido hacia 1940. Desde él, en un día claro, ves la ciudad extendida hasta la cordillera de los Andes.

Desde 1825, un cañonazo disparado en el cerro anunciaba el mediodía a Santiago. La tradición ha conocido varias pausas a lo largo de su historia.

3Qué debes observar

  • La fuente de Neptuno, con sus escalinatas en curva y sus balaustradas.
  • Las almenas del Castillo Hidalgo, que asoman entre los árboles.
  • El jardín japonés, en la ladera oriental, inaugurado en 1959.

Documentado

Valdivia fundó Santiago al pie del cerro en 1541; Vicuña Mackenna lo convirtió en paseo entre 1872 y 1874 y la Terraza Neptuno se construyó en 1903.

Fuentes y créditos

Municipalidad de Santiago, Cerro Santa Lucía; Museo Nacional Benjamín Vicuña Mackenna, «El cerro Santa Lucía ayer y hoy»; Pedro de Valdivia, carta a Carlos V del 4 de septiembre de 1545 (Biblioteca Nacional de Chile, Memoria Chilena).

Fotografías:

  • Terraza Neptuno del cerro Santa Lucía vista desde lo alto, entre palmeras: Marcelo Ois Lagarde, CC BY-SA 3.0.

¿Has visto un error? Escríbenos y lo revisamos.