Observa la fachada que tienes delante. Es tan rica y tan alta que, desde muchos puntos de la plaza, parece competir de tú a tú con la catedral, que está justo al lado. No es una impresión casual: es el origen de una de las historias más repetidas de Cusco.
1Sobre el palacio de la serpiente
Los jesuitas llegaron a Cusco a finales de la década de 1560 y obtuvieron este solar, el antiguo Amarukancha, palacio atribuido a Huayna Cápac. Construyeron una primera iglesia, que el terremoto de 1650 dejó muy dañada. La que ves es la reconstrucción posterior, terminada hacia 1668, con proyecto atribuido al jesuita flamenco Jean-Baptiste Gilles, conocido aquí como Juan Bautista Egidiano.
2La consulta al papa
Cuenta la tradición que el obispo de Cusco protestó porque la nueva iglesia jesuita amenazaba con superar en esplendor a la catedral. El pleito habría llegado hasta Roma, y el papa habría dado la razón al obispo. Pero, cuando la respuesta cruzó el océano, la Compañía ya estaba terminada.
La rivalidad entre jesuitas y obispo es verosímil; el fallo papal llegado tarde es, sobre todo, una buena historia.
Muchas versiones nombran a Pablo III, pero ese papa murió en 1549, antes de que los jesuitas llegaran a Cusco. Ningún documento conocido confirma el episodio.
3Qué debes observar
- Las dos torres, con sus relojes y campanarios.
- La portada central, con columnas y un gran arco que enmarca la ventana.
- La base de piedra inca en el lado de la calle Loreto.
Documentado
La iglesia se levantó sobre el Amarukancha, quedó muy dañada en el terremoto de 1650 y fue reconstruida en las décadas siguientes.
Tradición oral
La consulta al papa y su respuesta llegada demasiado tarde son una tradición sin respaldo documental conocido.
Fuentes y créditos
Arzobispado del Cusco y Compañía de Jesús en el Perú; Ramón Mujica Pinilla y otros, «El barroco peruano» (2002-2003); Ministerio de Cultura del Perú, Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco.
Fotografías:
- Fachada barroca de la iglesia de la Compañía de Jesús en la Plaza de Armas de Cusco: Diego Delso, CC BY-SA 4.0.
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