Día 1El corazón de Milán
Comienza con «Milán imprescindible: de Brera a los Navigli», pasando por La Scala, la Galería y el Duomo. Come el risotto alla milanese sin prisa y deja la tarde para dos paradas cerca de la catedral: el Museo del Novecento y la basílica de San Satiro. Si te sobra energía, sube a las terrazas del Duomo para ver caer la luz sobre las agujas. Es un primer día sin grandes distancias, ideal para aterrizar.
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Por la mañana
Milán imprescindible: de Brera a los Navigli
- El Palacio de BreraUn antiguo colegio jesuita convertido en templo del arte, con un Napoleón de bronce desnudo en medio del patio.
- El Teatro alla ScalaUna fachada sobria para el teatro de ópera más famoso del mundo, nacido en 1778 sobre las ruinas de una iglesia.
- La Galería Vittorio Emanuele IIEl «salón de Milán»: una calle cubierta de hierro y cristal con un toro en el suelo al que todos pisan para tener suerte.
- El Duomo de MilánCasi seis siglos de obras, un bosque de agujas de mármol rosado y una Virgen dorada que vigila la ciudad desde lo alto.
- Las Columnas de San Lorenzo y el TicineseColumnas romanas, una basílica de cúpula enorme y la plaza donde Milán se sienta a charlar al caer la tarde.
- Los Navigli y el Vicolo dei LavandaiEl canal que trajo el mármol del Duomo, un lavadero de piedra centenario y la orilla favorita para el aperitivo.
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Comida
Prueba Risotto alla milanese en Trattoria Milanese. Via Santa Marta, 11
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Por la tarde
Museo del Novecento
Arte italiano del siglo XX en el Arengario, junto al Duomo: los futuristas como Boccioni y «El cuarto estado» de Pellizza da Volpedo. Sus ventanales enmarcan la catedral. Es una parada de tarde perfecta, a dos pasos de la ruta.
Cómo llegarBasílica de San Satiro
Iglesia renacentista a un paso del Duomo, famosa por el falso coro de Bramante: una perspectiva pintada que simula profundidad en menos de un metro. Entra un momento de camino a la plaza o antes de comer.
Cómo llegar
