Kioto · Mixto
Arashiyama imprescindible: un puente para la luna, bambú y poetas
En el oeste de Kioto, donde el río sale de las montañas, la corte imperial construyó sus villas de recreo hace más de mil años. Arashiyama y Sagano siguen siendo el Kioto de los paisajes: agua, colinas cubiertas de arces y bosques de bambú. Esta ruta reúne lo mejor de la zona, de un puente con nombre poético a una cabaña con tejado de paja donde se alojó Bashō.
- 6 paradas
- 1,9 km
- 1 h 40 min
- Gratis

El recorrido
Parada a parada
-
1
Puente TogetsukyōUn puente que debe su nombre a una luna que parecía cruzarlo y que los niños de trece años atraviesan sin mirar atrás.
-
2
Templo Tenryū-jiEl gran templo zen que un shogun fundó para calmar el espíritu del emperador al que había traicionado.
-
3
Santuario NonomiyaEl bosque sagrado donde las princesas imperiales se purificaban antes de servir en Ise, escenario de un capítulo del «Genji».
-
4
Bosque de bambú de SaganoUn pasillo verde de tallos altísimos cuyo sonido está protegido como paisaje sonoro de Japón.
-
5
Templo Jōjakkō-jiUn templo en la ladera de la montaña Ogura, donde según la tradición un poeta reunió los cien poemas más famosos de Japón.
-
6
Rakushisha, la cabaña de los caquis caídosLa cabaña de paja de un discípulo de Bashō, que debe su nombre a una cosecha de caquis vendida y perdida en una sola noche.
Cargando el mapa…
Modo guía
Hazla con el GPS.
Abre el modo guía en el móvil: verás tu posición, la distancia a cada parada y te avisaremos al llegar. Después, lee o escucha.
Empezar con GPSActiva tu ubicación
Camina hasta el punto
Comprueba la foto y escucha
Lo que descubrirás
Arashiyama imprescindible: un puente para la luna, bambú y poetas
Tenryū-ji
El templo zen que un shogun levantó en 1339 para aplacar el espíritu del emperador al que había derrotado.
El bosque de bambú
Un sendero entre tallos altísimos cuyo susurro figura entre los cien paisajes sonoros que Japón quiere conservar.
Sagano de los poetas
La montaña Ogura del «Hyakunin isshu» y la cabaña de los caquis caídos, donde Bashō escribió su «Diario de Saga».

