Día 1Clásicos, mercado y callejuelas de leyenda
Empieza con la ruta «Viena imprescindible», de la catedral a la Karlskirche, y baja luego a Figlmüller para el Wiener Schnitzel. La tarde, libre, queda cerca del Karlsplatz: un paseo por el Naschmarkt y una visita a la Secession. Hacia el atardecer vuelve al centro para la ruta de misterios, con el Stock im Eisen, la Blutgasse y la casa del Basilisco, mucho mejor con luz baja. Cierra con un Tafelspitz en el Griechenbeisl, que es además la última parada.
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Por la mañana
Viena imprescindible: de San Esteban a la Karlskirche
- Catedral de San EstebanEl corazón de Viena: una puerta románica de gigantes, una aguja gótica de 136 metros y un tejado de colores que renació de las cenizas en 1945.
- El Graben y la columna de la pesteUn antiguo foso romano convertido en el paseo más elegante de Viena y, en medio, el monumento con el que un emperador dio gracias por el fin de la peste.
- Michaelerplatz y la HofburgLa puerta monumental del palacio desde el que los Habsburgo gobernaron durante más de seis siglos, frente a una fachada que escandalizó a Viena.
- AlbertinaUn palacio sobre un trozo superviviente de la muralla, que guarda la liebre de Durero y alrededor de un millón de dibujos y grabados.
- Ópera Estatal de VienaEl primer gran edificio de la Ringstraße, tan criticado al inaugurarse que sus dos arquitectos no llegaron a verlo terminado.
- KarlskircheLa promesa de un emperador durante la peste se convirtió en la iglesia barroca más espectacular de Viena, con dos columnas que imitan a Roma.
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Comida
Prueba Wiener Schnitzel en Figlmüller. Wollzeile 5, Viena
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Por la tarde
Naschmarkt
El gran mercado de Viena, con puestos de especias, aceitunas, quesos y comida de medio mundo. Está a pocos minutos a pie del Karlsplatz, así que enlaza bien con el final de la ruta. Mejor ir antes de que se llene.
Cómo llegarSecession
El edificio modernista de la cúpula dorada de hojas de laurel, a un paso del mercado. Guarda el Friso de Beethoven de Klimt. Aunque no entres, merece la pena verlo por fuera como cara visible del Jugendstil vienés.
Cómo llegar -
Al atardecer
La Viena del basilisco: diablos, pestes y una muerte sin aclarar
- La casa donde murió MozartAquí, en la madrugada del 5 de diciembre de 1791, murió Mozart con un réquiem a medias y un rumor que todavía no se ha apagado.
- El Stock im EisenUn tronco de abeto medieval erizado de clavos, encerrado tras un cristal en la esquina más concurrida de Viena, con un candado que nadie ha podido abrir.
- La torre inacabada de San EstebanUna torre que se quedó a medio camino, un maestro de obras que cayó del andamio y un Cristo al que, dicen, le dolían las muelas.
- Blutgasse, la calle de la sangreUna callejuela medieval con un nombre inquietante, una matanza de templarios que nunca ocurrió y el vecino más famoso de Viena a la vuelta de la esquina.
- La casa del BasiliscoEn el pozo de un panadero apareció, según la leyenda, un monstruo cuyo aliento mataba. Su figura de piedra aún vigila la calle.
- Griechenbeisl y el querido AugustinLa taberna más antigua de Viena guarda el recuerdo de un gaitero que, según la leyenda, durmió la borrachera en una fosa de apestados y salió de ella cantando.
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Cena
Prueba Tafelspitz en Griechenbeisl. Fleischmarkt 11, Viena
