Día 1Bambú y pabellón dorado
Dedica la mañana a Arashiyama con la ruta Arashiyama imprescindible: del puente Togetsukyō al templo Tenryū-ji, el bosque de bambú de Sagano y la cabaña Rakushisha. Con la luz de primera hora y poca gente, es otra experiencia. Come yudōfu, el tofu en caldo de los templos zen, en Okutan, junto a Nanzen-ji: queda al este, así que ve en tren y metro. Reserva la tarde para el noroeste de la ciudad, con dos templos que quedan de camino hacia el centro.
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Por la mañana
Arashiyama imprescindible: un puente para la luna, bambú y poetas
- Puente TogetsukyōUn puente que debe su nombre a una luna que parecía cruzarlo y que los niños de trece años atraviesan sin mirar atrás.
- Templo Tenryū-jiEl gran templo zen que un shogun fundó para calmar el espíritu del emperador al que había traicionado.
- Santuario NonomiyaEl bosque sagrado donde las princesas imperiales se purificaban antes de servir en Ise, escenario de un capítulo del «Genji».
- Bosque de bambú de SaganoUn pasillo verde de tallos altísimos cuyo sonido está protegido como paisaje sonoro de Japón.
- Templo Jōjakkō-jiUn templo en la ladera de la montaña Ogura, donde según la tradición un poeta reunió los cien poemas más famosos de Japón.
- Rakushisha, la cabaña de los caquis caídosLa cabaña de paja de un discípulo de Bashō, que debe su nombre a una cosecha de caquis vendida y perdida en una sola noche.
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Comida
Prueba Yudōfu, tofu en caldo en Okutan Nanzen-ji. Nanzen-ji Fukuchi-chō 86-30, Sakyō, Kioto
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Por la tarde
Kinkaku-ji, el Pabellón Dorado
Un pabellón de tres pisos cubierto de pan de oro reflejado en un estanque. Fue villa del shogun Ashikaga Yoshimitsu y se reconstruyó en 1955 tras un incendio. La visita es corta, pero se llena: llega pronto por la tarde.
Cómo llegarRyōan-ji y su jardín de rocas
Quince rocas sobre grava rastrillada, el jardín seco más célebre de Japón. Siéntate en la galería y deja que la mirada vague. Está a unos veinte minutos andando de Kinkaku-ji, así que combinarlos es fácil.
Cómo llegar
